martes, 18 de noviembre de 2014

Ya desde ahora

Anticipación ridícula. Foto: Baer
Estoy lejos de asegurar que siga ilusionándome con las fechas navideñas como lo hacía antaño, pero claro que creo que mantienen cierta magia donde los buenos sentimientos afloran -cada vez en menos medida- en la mayoría de los pobladores de estos confines. Confieso que en ocasiones me he transformado en un amargado de la natividad, pero me dura poco.
Para empezar a festejar el nacimiento de Jesús sobran los pretextos y las tiendas de autoservicio principalmente, no han claudicado en aumentar el tiempo en que inician las ventas de artículos que dan ambiente decembrino a nuestras casas; recuerdo que en mis tiempos de niño, éstas iniciaban en la segunda semana del último mes y ahora...
Ni siquiera había pasado la conmemoración del día de muertos, cuando ya estaban los estantes rebosantes de coronas, esferas y arbolitos. Quizá no se han dado cuenta que, posiblemente, ésta manía de ganar el mercado sea la causa de que ya no nos emocionemos con la llegada de la Navidad, que tanta oferta nos sature al grado de sólo desear que se pase lo más pronto posible.
Para colmo, la supuesta variedad no hace que tengamos opciones parta escoger cómo queremos festejar, por el contrario, sólo aumenta la sensación de un ambiente saturado. Será que no he visto demasiada televisión, pero no tardan en mencionar la palabra navidad unas diez o quince veces por hora en cada uno de los canales. Lo malo no es la cantidad sino lo empalagoso. Salud.
Beto

martes, 4 de noviembre de 2014

¿Coludido? No, ejerciendo

Como almohada resulta algo
incómoda. Foto: Baer.
Acúseme padre que he pecado; pocas veces he puesto atención a lo que la mayor parte de los políticos, pues me ha parecido que todo el tiempo utilizan las mismas palabras, en el mismo orden y con las mismas intenciones. ¿Cómo va a cambiar una clase que está acostumbrada a hacer lo que se les pega la gana? Con ese poder, ni yo.
Debido a la naturaleza de mi profesión, debería hacer valer todas las ventajas que ésta me proporciona para haber hecho un análisis concienzudo de cada vez que las promesas de los presuntos servidores públicas han pronunciado, con ello abría tenido ya, un compendio suficientemente amplio y claro para dar explicación del porqué nos está yendo como nos va.
Pero no, no lo hago porque sería una investigación tan cíclica como inútil; si los grandes analistas siguen quejándose en los mismos términos en los que escuchaba desde niño, no creo que yo aportaría mejores argumentos ni mucho menos soluciones que nos liberen de la inseguridad, la pobreza o la falta de oportunidades para crear empresas.
Aunque mi idea de que las interpretaciones a las que hago alusión tienen un problema semántico, sigue en pie. No es cierto que la política esté coludida por la delincuencia organizada, lo cierto es que, la delincuencia organizada está gobernando este país. La última muestra está inmersa en el caso de José Luis Abarca. Sus declaraciones antes de ser foco de atención, tienen el romanticismo propio de quien quiere vernos la cara de... Salud.
Beto

martes, 28 de octubre de 2014

LA vida que merecemos

La vida flota encerrada en burbujas.
Foto: Baer
Llega uno a cierta edad, en la que ya no es posible entender el porqué se hicieron algunas cosas; tonterías de chamacos, dirían algunos; errores de juventud, otros. Lo cierto es que desde que tenemos uso de razón, sabemos lo que está bien y lo que está mal, pero no nos hacemos responsables de las ansias de experimentación que nos invaden en algunas etapas de nuestra vida.
O simplemente no queremos responsabilizarnos ya que tenemos quién lo haga por nosotros, quienes nos protejan de lo que nos ponga en riesgo o quienes solapen nuestras acciones. Al menos alguna vez, en alguna situación todos gozamos de ese privilegio, ya sea por simpatía, por obligación, por lástima o por complicidad.  El pretexto es lo de menos.
Cualquiera que éste sea, debería tener una fecha de caducidad pronta, pues hay quienes han hecho del solapamiento, un estilo de vida, ya sea a nivel personal o institucional. Lo peor del caso es que se da a cualquier nivel y, por muy simple o baja importancia que éste tenga, los compromisos que se producen, parecen ser más fuertes que el acero.
Cualquier favor, bajo esta circunstancia se vuelve obligación. La deuda se hace imperecedera y lo que debió ser un instante anecdótico, se vuelve un grillete de partidismo. Las decisiones ya no tendrán autoría personal sino grupal, a menos que la idea de la cual surgió, sea tan buena que pase a ser botín de alguien con mayor poder.
La juventud se alarga al grado de llevar la idea de formación de contubernios, hasta estructuras de poder que "respetan" formas pero que no aportan fondos. Se crean "pandillas" que arrebatan lo que debería ser bases para la convivencia y las transforman en ejes de coacción. Así, casi sin alternativas visibles, entendemos la razón de que nos gobiernen eternos adolescentes. Salud.
Beto

martes, 21 de octubre de 2014

La corrupción es lo último que muere.

¿Alcanzan a ver algo?
Foto: Baer
La vida del país está pasando rápido y el escenario nacional no tiene el espacio suficiente para las representaciones que quiere hacer cada sector público; todos están ocupados haciendo -dicen- lo que les corresponde para implementar las soluciones a cada uno de los problemas a los que nos hemos sometido como sociedad, sin hacer caso a opiniones divergentres.
Y no hacen caso aunque esas opiniones contengan las soluciones que están buscando. El sistema está envejecido pero se niega a morir, permanece con vigencias inventadas desde laboratorios especializados en crear espejismos, disfrazados de entretenimiento, progreso y paz, pero el uso de espejos es cada vez más insultante para quienes habitamos este territorio.
Y en un acto de magia, la evidencia se convierte en virtualidad; el "pudiera ser" inunda nuestras ya escasas certezas que se rinden ante lo abrumador de la realidad, creando una cortina de escepticismo fabricada de humo. Ahora preferimos meternos en burbujas de irrealidades esperando que todo se componga por obra de la Divina Providencia.
Las desapariciones, los asesinatos, los rezagos económicos, educativos y sociales, la pobreza, se arraigan gracias a un sistema cíclico de autoengaño cuya sofisticación tiene como base un enredado hilo de verdades engañosas, de disimulos, de argumentos intercambiados por albures. El sistema envejece pero no muere, sólo se transforma en un zombie. Salud.
Beto

martes, 7 de octubre de 2014

Comunicación, con emociones encontradas

Cada vez sirven menos para acercar. Foto: Baer
Cuando en la carrera nos mencionaron el estudio de las nuevas tecnologías de la comunicación, las posibilidades a las que han llegado nos parecían remotas. La ciencia ficción nos daba pistas pero sólo lograba sacarnos una sonrisa. De verdad parecía tan lejano que no concebíamos las posibilidades, aunque muy en el fondo de nuestros seres, las deseábamos.
Poco a poco las necesidades fueron imponiendo el camino a seguir, si no en la concepción de los aparatos, sí en el uso de los mismos. Quienes del salón encontraron, a pesar de las diferencias generacionales, un nicho de empleo, no podían ocultar su satisfacción por haber entrado en el ancho mundo de la computación.
Los que nos mantuvimos renuentes, tuvimos que sucumbir algo más tarde al impactante avance de la tecnología, a acoplarnos a las recientes formas de hacer las cosas, lo que trajo consigo que dejáramos de realizar algunas reglas de convivencia. Pero nada comparado con la dependencia actual; las "pasivas" actividades que llevamos a cabo como grupo reducen los criterios.
Las explicaciones pueden ser muy variadas, según la cantidad de años que tengamos, pero hay algo cierto: éstas son cada vez más simplistas. Hace tiempo criticábamos el hecho de todo empezaba a volverse utilitario y desechable, ahora hay que aunarle el término virtual, es decir, actividad o cosa de la cual tenemos nociones pero que no es necesariamente tangible.
Esto vino a radicalizar el deterioro de algunas formas de convivencia, por ejemplo, ofendámonos o no, cuando terminamos una conversación por mensajero generalmente no nos despedimos, damos por hecho que con dejar de escribir, el otro ya entendió que se terminó la conversación, si embargo, el problema es que no le prestamos importancia a ello.
Por lo tanto, si eso es extensivo a otros ámbitos del espacio cibernético, digamos un noviazgo, imaginen qué estaría pasando en nuestro interior si el iniciar o terminar una relación se determina por pulsar del teclado y no enfrentando a la otra persona para discutir los problemas, principalmente ahora que el escribir no es una fortaleza de la cual presumamos. Salud.
Beto

martes, 30 de septiembre de 2014

Intereses nacionales, pero ajenos

La ignorancia es buena moneda de cambio. Foto: Baer
En un ambiente discordante, las manifestación de inconformidad pueden surgir de cualquier parte, no sólo de los sectores más desvalidos; al día de hoy, encender la radio o la televisión implica tener que consumir una serie de mensajes que tienen que ver únicamente con la violencia o los resultados de ésta, algo que no tiene más cometido que hacernos desconfiar de todo, a decir de algunos.
Pareciera una novela de ficción, donde no tarda en aparecer un vengador que ponga, también con lujo de violencia, orden a una sociedad ávida de paz. ¿De dónde sacamos esta idea? Una parte la obtenemos de forma histórica apoyada en un mesianismo arraigado desde antes de la colonia y apuntalada en la dominación española.
Hay voces aún débiles que no logran convencer a todos los sectores, pues sus luchas no quedan del todo claras y, por desgracia, algunos se confunden con actividades delincuenciales, pero esas voces tampoco hacen mucho por desmentir tales interpretaciones. ¿En dónde se pierde la perspectiva para poder definir sus intereses? ¿Cómo entender que en realidad son luchadores sociales?
Maestros y estudiantes son detonadores que se prenden fácilmente cuando hay quien logra amalgamar sus consciencias, pero parecieran ser grupos que no cuestionan profundamente sus adherencias o en el peor de los casos, no son capaces de expresar claramente cuáles son sus intenciones. Como siempre, la desinformación es la clave. Salud.
Beto

martes, 23 de septiembre de 2014

Comunicación en entredicho

Seguirá siendo un arma
poderosa. Foto: Baer.
Cuando se trata de cambios resulta entendible que las transformaciones subsecuentes nos produzcan ciertas reticencias a continuar; los cambios en los medios nos hacen ver que nuestras costumbres pueden ser revolucionadas más rápido de lo que desearíamos, pero al final nos conformamos pues entendemos que un cambio es voluntario.
Sin embargo, hay formas de cambiar y los que se producen sin la mediación de la voluntad, hacen que las inseguridades surjan desde lo que habíamos construido para mantener cuerda nuestra estancia en el grupo social. Las ideas conspiracionistas pueden empezar a surgir e intentar ser un contrapeso a la arrolladora evidencia de que nos habíamos equivocado con esas construcciones.
El grupo Imagen cambio de titular de noticieros; se fue Pedro Ferríz de Con y en su lugar, después de varias semanas de ensayos con sus subalternos, toma el micrófono Adela Micha. La forma no fue de ninguna manera la adecuada para alguien que había dedicado su vida a transmitir sus pensamientos desde una trinchera igual de farandulera que los gremios de la canción o de la actuación.
Su disculpa pública pudo parecernos coherente o ridícula, quizá innecesaria, pero la posible defensa de sus actividades extra profesionales se convirtieron -al parecer- en el principal motivo de su cese. Un mal manejo, una honestidad no solicitada y un anacrónico aviso, dieron al traste con todo el trabajo que, para bien o para mal, había realizado.
Posiblemente, lo más censurable haya sido (en la mente de muchos radioescuchas) la incongruencia que se dio entre su insistencia de promover los valores en su espacio y la razón por la que tuvo que separarse del mismo. Me queda claro que lo que decía de algunos actores de la política nacional era bastante incómodo, pero ¿no es esa la tarea del periodista?
Me queda la duda... ¿Qué lo motivó a, de pronto, publicar su confesión? ¿De quién fue la iniciativa de dar a conocer la grabación de su conferencia telefónica? ¿La señora "afectada" actuó por propia iniciativa o trabajaba para alguien, en ese aspecto? Versa un dicho, "piensa mal y acertarás", no dudaría que la hubieran contratado para realizar todo el teatrito. Yo paranoico. Salud.
Beto

martes, 9 de septiembre de 2014

¿Para qué estudio?

Menos estudios igual a más trabajos.
Foto: Brenda Apolinar.
Frustrante como nación, aunque en lo individual sólo signifique que cada quien debe rascarse con sus propias uñas; la OCDE ha descubierto el hilo negro al asegurar que tener estudios universitarios no garantizan tener un buen trabajo en México. Algo que sabemos desde que empezamos una carrera y nos traen como perritos cirqueros consiguiendo papeles para decorar muros.
La razón es sencilla de percibir. Los dineros no circulan libremente, debido a la gigantesca especulación y a la inmensa producción de satisfactores suntuarios, que nos mantienen al filo de una vida regida por la superficialidad. Si aunamos a que cada día es menor la confianza de mantener un empleo gratificante y remunerativo, la cosa toma tintes de tragedia griega.
Y es trágico porque quienes se atreven a crear una empresa, deben luchar a contracorriente para mantener a flote su inversión, lo que implica el buscar mecanismos de ahorro que casi siempre tienen que ver con el ofrecer bajos sueldos. Y quienes trabajan en esas condiciones, deben tratar de que no se les vaya lo poco que ganan en los primeros días de la quincena.
Por supuesto, quienes gozamos de un título universitario, pretendemos que se nos remunere de acuerdo a lo que sabemos y al cómo resolvemos los problemas, teniendo en cuenta nuestra disposición, nuestra inventiva y nuestra iniciativa, lo que nos convierte en personas poco viables a ser manipulados y explotados. Al menos eso creemos.
Por ello, los inventos modernos de "carreras" cuyos contenidos son básicos y que fueron creadas sólo para satisfacer las necesidades de una industria cada vez más "desechable"; profesionales técnicos que tiene como cometido, insertarse en una dinámica económica que los convierte (desde hace mucho) en simples refacciones de maquinarias reemplazables.
Bajo esta perspectiva, tener una carrera nos exige (bajo la prevaleciente premisa de que debemos estudiar para ser alguien) aspirar a grados superiores, pero una maestría o un doctorado no van a darnos automáticamente un estatus superior, pues los puestos en este país se crean par niveles operativos o de administración media. Escuela-Trabajo, contradicción de vida. Salud.
Beto

martes, 2 de septiembre de 2014

Mes patrio

Culto, tradición, obligación, ¿cómo debe
entenderse? Foto: Baer
Recuerdo mi única incursión en la escolta de mi escuela; el estar en ella se manejaba entonces como se hace ahora, por ser de los mejores promedio del mes. Al menos puedo presumir que durante un mes hice bien las cosas y estuve dentro de los primeros lugares de aprovechamiento. Aunque efímera, pude sentir la emoción de estar en un grupo selecto cuyo privilegio es transportar el lábaro patrio.
He de confesar que no tuvimos tiempo suficiente para salir al patio a ensayar para los honores de ese lunes en la mañana, ya que por algunas cuestiones de salud y otras por pequeñas indisciplinas, le escolta de base se vio mermada en número y quienes teníamos el suficiente promedio los suplimos, así entonces, medio contingente estuvo compuesto por neófitos que nunca habíamos estado en esos menesteres.
Gracias a la benevolencia de los maestros y del director y al mucho aburrimiento de los compañeros, no se notaron demasiado los errores, pero los nervios nos hicieron presa, pues conocíamos el grado de responsabilidad del cual éramos depositarios, máxime  que nos empezaban a llamar la atención las niñas. Tampoco voy a olvidar el par de ojos que, esperanzados, me veían sudar a cada paso.
Los motivos por los cuales queríamos que nos saliera bien quizá no eran muy patrióticos, pero eran precisamente ellos los que nos mantenían concentrados y serios a la hora de hacer honores. No importaba tampoco que berreáramos al cantar el himno nacional. González Bocanegra y Jaime Nunó debieron revolcarse en sus tumbas. En fin, la solemnidaden sí misma, no fue fuerte de mi generación. Salud.
Beto

martes, 15 de julio de 2014

Borrón y ¿me da la cuenta?

¿Y o'ra? Foto: Baer
Quienes aún gozamos de periodos vacacionales, podemos entender que el valor del trabajo reside en el crecimiento que se pueda obtener como persona; la actividad, cualquiera que ésta sea, debe proveer de un grado elevado de entretenimiento, lo cual no significa que deba tenernos muertos de la risa, sino que mantenga nuestro interés por el mayor tiempo posible.
Tampoco debe pensarse que el trabajo por sí mismo, deba tener los elementos necesarios para que nos sintamos a gusto en él, por el contrario, es responsabilidad personal que encontremos los beneficios en nuestra labor, es decir, que si estamos en un empleo en el cual no nos sentimos totalmente satisfechos, es nuestra culpa y de nadie más.
Cada uno de nosotros sabemos cuál es el grado de interés que tenemos en nuestro trabajo. Cada quien conoce los puntos a favor y los que están en contra para que sigamos invirtiendo nuestro tiempo en determinada actividad. Y lo mejor del caso, todos nos damos cuenta cuando se termina un ciclo y la necesidad de iniciar otro, ya sea en el mismo empleo o en otro.
Matizaré, si las circunstancias nos lo permiten, cambiar de aires debe ser más benéfico que perjudicial. No estoy para dar consejos, pero creo que si se tiene la oportunidad de dar un giro a nuestro ritmo y estilo de vida, tarde o temprano se verá fortalecido nuestro plan existencial. Cuestión de tener un minuto para analizar en dónde nos encontramos parados. Salud.
Beto

miércoles, 2 de julio de 2014

Pausa

Las ideas como las gotas de agua, caen, se evaporan
y vuelven a caer.
Lo bueno de pasar una buena parte del día solo, es que puedes cuestionar el mundo en primera persona; el pensamiento vuela hacia donde empezaste a pensar en cambiar las cosas que te rodean, en cuánto tiempo te duró la sensación de ser inmortal y omnipotente, en cuántas veces deseaste acompañar a alguna persona durante su viaje en este muy menospreciado mundo.
Algunas de las cuestiones que no creo que vaya a darles respuesta en el corto plazo, tienen como origen el miedo, pero no es un miedo irracional, sino uno fundamentado y razonado por lo que he logrado o perdido. La balanza se mantiene horizontal, lo cual no es bueno aunque tampoco malo. El miedo entra en este punto puesto que, aunque no soy infeliz, mantengo el "gusanillo" de que me falta algo por hacer.
Podría tener que ver con el plantar un árbol, escribir un libro, pero de tener un hijo... de eso nada. No es que no me gusten, pero creo que no me insertaron el gen de la paternidad o quizá se trate de estar harto de cuidar hijos ajenos. Por lo que sea, preguntarme cosas sobre la existencia y la humanidad sumado al sentimiento ya mencionado, se convirtió en un muy buen pasatiempo.
En los momentos de mayor participación neuronal me pregunto ¿qué era lo que deseaba hacer? ¿qué he hecho de mi vida en estos años? ¿qué me falta por hacer? Seguramente de las tres, tenga un montón de posibles respuestas y otras tantas, que no están consideradas. Lo único lamentable sería que los orígenes de mis inquietudes no estuvieran intactos. Por fortuna lo están. Salud.
Beto

martes, 24 de junio de 2014

El tío Lolo y sus múltiples versiones

En León tenemos la "Oruga", que también se atasca.
Se necesita ser un verdadero mago para dejar funcionales las cosas con un simple zurcido; malinterpretado o maldifundido, el ajuste al HOYNOCIRCULA dichoso tuvo el mismo éxito de un aumento al kilo de frijoles en el ánimo de mi abuela. Y es que para enmedar las cosas, ninguna dependencia de gobierno goza de la inteligencia suficiente como para dejar satisfecho a nadie.
Que ya no será por antigüedad sino por cantidad de emisiones (como debió decirse desde un principio), pero la aclaración llegó tarde y sin forma. Más pareció un pretexto disfrazado de disculpa. Parecen no darse cuenta de que la cantidad de coches no es la razón principal de que el aire que se respira en el Distrito Federal sea malo y, muy pronto, de alta toxicidad.
Dos factores influyen en la incomodidad de tener un vehículo automotor en tierras del altiplano: uno, la intolerable tendencia al centralismo, tanto de la política nacional como de la economía. ¿A dónde se dirigen las moscas? A donde encuentran material para comer. Si los dirigentes de los destinos del país siguen pensando en que deben mantener un control centralizado, mayor será el caos.
Dos: ¿por qué quejarse de que hay corrupción en los vereficentros? Si la misma es propiciada por las autoridades, pues seguimos creyendo que, con ajustar el funcionamiento de las máquinas, el humo que expelen será menos venenoso. La verdad, siguen contaminando. En lugar de eso, deberíamos apoyar las investigaciones para encontrar formas de energía no-contaminantes. ¡Está fácil! Salud.
Beto

martes, 17 de junio de 2014

Falta de intereses

Los motivos se presentan en un espacio
muy amplio. Foto: Baer
Los motivos son muy variados y dependen de los momentos que estemos viviendo; generalmente me he quejado de que hay gente que no cumple con sus obligaciones en tiempo y forma (algunas veces me quejo de mí también); los pretextos afloran a la más mínima provocación, que si el clima, que si los niños, que si la renta, que si no sé cuántas cosas, el caso es desmarcarse de la responsabilidad.
Pero alguien motivado es otra cosa; no hay obstáculos ni problemas que valgan, los caminos aparecen como por arte de magia y las soluciones son cosa de meditarse por un momento. Las grandes ideas han surgido por gente que encuentra un motivo por el cual vivir, integrarse a un esquema y compartir lo encontrado coo si fuera el mismísimo oxigeno que nos mantiene en este mundo.
Si eso es lo que nos mueve, entonces ¿por qué no todos somos capaces de encontrar un motivo para ser productivos? Es posible que estemos todavía en una etapa de misterios mágicos o de suertes echadas por una húngara que esté de paso por pueblos ignorantes, dejando boquiabiertos a los aborígenes con sus vestidos ampones y sus paliacates multicolores.
Lo malo entonces es que no somos capaces de decidir qué es lo que nos dará un aliciente para aventurarnos a realizar algo que nos llene como seres humanos y lo peor de todo, es que esperamos que llegue alguien que nos indique qué es lo mejor por lo que podemos optar. ¿No sería más productivo mirar hacia nuestro interior y conocernos un poco? Suena terrorífico ¿no? Salud.
Beto

martes, 10 de junio de 2014

Mil horas de fútbol

Con ganas de ir a echarles porras.
Antes de que las invasión balompédica sea total, siento la necesidad de tener un escape que me recuerde que no todo es un estadio con veintidós en el rectángulo verde, setenta mil en las tribunas y millones delante de un televisor. Eso sin contar con otros tantos pegados a dispositivos móviles con lo que este próximo mundial será el primero en ser transmitido por pantallas de diferentes tamaños.
No diré que voy a ser ajeno a la justa mundialista, seguramente buscaré la manera que seguir al equipo nacional, pero creo que necesitaré momentos de solaz alejado de todo lo que huela a vinil, pasto y sudor. Sin embargo, al parecer hasta los canales culturales y los dedicados a la investigación científica tendrán sus momentos de culto al "juego del hombre", como lo bautizara Ángel Fernández. El pretexto es lo de menos, estar de moda se impone para no quedarse fuera del patrocinio ni del favor del público -para poder venderles más cosas poco útiles- que estará atento a todo lo que suceda en Brasil.
Quizá mi búsqueda obedezca más a evitar a toda costa caer en el espejismo de que la oncena mexicana tendrá una participación histórica donde cumpla con todos los deseos reprimidos en años de expectativas nunca cumplidas, máxime cuando los augurios empiezan a parecerse al ya lejano papel hecho por la selección de 1978 en Argentina. Veo frustración en mi futuro cercano. Salud.
Beto

martes, 3 de junio de 2014

¿Qué pasó Pancho?

Una gran responsabilidad que muchos
postergamos.
Con lo último acontecido no pareciera importante, sin embargo, como son las palabras de un alto dignatario, no se deben dejar pasar. Su propia investidura lo hace blanco de algunas miradas suspicaces al momento de proferir opiniones acerca del modo de vida de sus cada vez menos feligreses, excepto por supuesto, en América Latina.
Así como la religión, he pensado que el tener o no hijos, es una decisión personal en la que deben intervenir no más de dos puesto que, aunque los bebés tienen dotes de sobra para dar felicidad a todos quienes los rodean, no son éstos los que los vana a mantener. Y es precisamente la manutención el argumento principal del cual nació la planificación familiar.
El mundo no se está volviendo un lugar más tranquilo ni más atractivo para vivir para las mayorías y el pensar en traer más seres humanos (quienes nos hemos vuelto una plaga), representa el agudizar en gran medida las condiciones de pobreza, no sólo material, sino mental y espiritual de cada individuo y, por ende, de cada población.
Entonces por mucho que sepa, alguien que se supone no tiene la experiencia de haber sido padre, no puede tener la autoridad moral para decir que es casi un pecado el que algunos opten por tener mascotas en lugar de hijos, máxime cuando no sabemos a ciencia cierta, el motivo que impulso a esas personas a tomar tal decisión. Al borde de la hoguera, salud.
Beto

martes, 20 de mayo de 2014

Yo no, pero ¿qué tal tú?

Perderse por las intrincadas veredas de la creatividad
Nada más veo la palabra concurso y me cosquillean las yemas de los dedos por querer participar; hace algunos años tuve la suerte de ser parte de una idea muy buena, al menos lo fue para que yo siguiera escribiendo; un concurso de cuento corto organizado por la Universidad Iberoamericana y como dije, me atreví a inscribir nueve de mis creaciones.
Por supuesto no resulté entre los ganadores, porque si así hubiera sido, mis diez lectores no se la hubieran acabado con mis delirios de grandeza. Pero como mencioné, esto me llevó a crear espacios cibernéticos que he venido explotando para mi beneplácito personal y el tormento de quienes me hacen el favor de leerlos, religiosamente me dicen algunos y eventualmente cuando pueden, los otros.
Acabo de enterarme de un concurso de blogs abierto por Google México donde pretenden incrementar el flujo y la producción en habla hispana ¡y yo tengo cinco de ellos! Nada más que, curiosamente, ninguno (creo) responde a los requisitos de las categorías que publicaron. No estoy pecando de falsa modestia, soy coherente si digo que mis pretensiones van por ese camino, pero aún no logro la meta.
Publico hoy estas líneas porque, aunque no sea un concurso al que yo pueda acceder, debe haber quien sí cumpla con los requisitos y ellos, tengan por seguro, tienen todo mi apoyo y les estaré echando porras. Mientras tanto, con el pequeño periodista que aún conservo, trataré de darle seguimiento a lo que vaya aconteciendo en la contienda. Suerte para quien se anime. Salud.
Beto

martes, 13 de mayo de 2014

No me hallo

Adquirir esta casita, ¡Está fácil!
Como los reyes de las explicaciones de lo inverosímil que somos, no podemos dejar de lado los intentos de justificación de las situaciones en las que nos metemos, por meter la pata. Ya de sí, la racionalización es un intento burdo de explicar a ultranza cualquier evento, pero tratar de entender las divisiones sociales como las ve el gobierno de la República, es obra de titanes.
No me meteré a tratar de explicar las posibles razones por las que ahora existen para nuestros ilustres gobernantes, seis clases sociales y sólo me haré cuestionamientos sobre las dos establecidas en los extremos; las clases a las que hacen referencia son: Clases Alta-Alta y Alta-Baja; Media-Alta y Media-Baja; Baja-Alta y Baja-Baja.
El problema no está en haberlas bautizado, sino en no tener una referencia clara que las sustente, puesto que suponen que alguien que está gozando de la Clase Alta-Alta, es quien ha tenido una fortuna de años (me imagino que hacen alusión a lo que antaño llamaban abolengo), que tienen estabilidad y que mantienen negocios a muy altos niveles con todos los riesgos que ello conlleva.
Mientras quienes tienen el orgullo de haber nacido en la parte más humilde, alejados del bullicio y de la falsa sociedad, como diría José Alfredo, como los comerciantes informales (sí, de esos que se pueden embolsar de ochocientos a mil pesos por día), se supone que pertenecen a la Baja-Baja; visto así no encuentro la lógica, pues hay gente de estos que gana mucho más que yo, que me creo de la media. Para puras vergüenzas, salud.
Beto.

martes, 29 de abril de 2014

Optimista y qué.

Cualquier lugar es bueno para
disfrutar de la vida.
Puede parecer que, a quienes nos hace felices sentir el viento en el rostro, no nos importa más que la parte lúdica de la vida, sin embargo, deben los demás tomar en cuenta que somos quienes menos andamos tratando de convencer a la gente que se tome la existencia de forma más llevadera y sin que tengan que cargar a cuestas al planeta.
La razón de tan irresponsable afirmación, es porque nosotros nos dedicamos a disfrutar del mundo en lugar de abrumar y perder el tiempo aconsejando a los demás a hacerlo; aprendemos sin pontificar sobre los beneficios del aprendizaje; criticamos cuando hay algo que lo merezca pero sin poses de eruditos; en una palabra: vivimos, sin tener que pregonarlo.
Lo mejor de todo es que no necesitamos formar clubes sociales ni emitir membresías; somos incluyentes por convicción y y siempre buscamos el lado bueno de las cosas; nuestros enojos son efímeros aunque seamos unos inconformes sociales. Para nosotros todos son optimistas, alegres, inteligentes y propositivos, hasta que se les demuestre lo contrario.
¿Hedonistas? Sí, pero no necesitamos baterías, ni recargas, ni mucho menos roamming para funcionar en cualquier parte. No requerimos ser modestos, pero tampoco hacemos ostentaciones innecesarias y los rechazos, los tomamos como algo eventual, total, cada quien es responsable de sus corajes. En otros términos, nos gusta la vida con queso, pan y vino. Salud.
Beto.

martes, 22 de abril de 2014

Nacemos o nos hacemos

Métodos personales de cobro.
Foto: Baer
Estoy convencido de que la vida es una eterna deudora y que quienes nos pasamos de la raya al cobrarle, somos nosotros; nacemos sin propiedad alguna pues, incluso según las iglesias, la vida misma es prestada y debemos empezar desde el primer día a "luchar" por sobrevivir, todo en la medida de la familia en la que nos toque arribar al mundo.
Si acaso tenemos la suerte de contar con padres que van a ocuparse en proveerte de lo necesario para tu pleno desarrollo, entonces no tendrás más que ocuparte de pedir de buena manera, siendo lo más honesto posible, midiéndote en las cantidades u en las cualidades, siendo oportuno y comprometiéndote a que aprovecharás de la mejor manera lo obtenido.
Quienes no contaron con un panorama semejante al que intento retratar líneas arriba, tendrán mil y un razones (o pretextos) para tomar caminos que no concuerdan con las expectativas de una sociedad sana; aquí pueden asirse a las interpretaciones de los pioneros de la sociología y discernir si el hombre es bueno o malo por naturaleza o es un producto neto de su tiempo.
Yo soy de los que piensan que las mañas se van adquiriendo con el tiempo primordialmente, sin embargo, predisposiciones debe haber -también forjadas al calor de las batallas cotidianas- para que los individuos hagan que las sociedades no conserven un estilo de vida justo para todos sus miembros. Riqueza o no, sólo necesitamos un pretexto para intentar pasar una factura que la vida no tarda en endosarnos. Salud.
Beto.

Escritor, ¿luchador social?

¡En guardia! No podrán contra el filo de mi pluma. Foto: BAER Irapuato, Gto.- 1. O bligaciones intrínsecas. Las trincheras que nos buscamos ...