martes, 24 de febrero de 2015

Estrategia perenne

Chata, chaparra o gorda. La cosa es la misma.
Foto: Google.
A cada bocado se nota de qué está hecho el flan; la amenaza se cumplió y López Obrador avisa que volverá a contender por la grande. Dicharachero, asegura que la tercera es la vencida, como si eso nos asegurara un buen augurio pero habría que entender, desde una perspectiva menoridista, qué quiso decir con ello.
Desde el ya lejano 2006, la figura de AMLO se ha visto envuelta en una serie de dimes y diretes que sólo hacen que se enturbie el espacio político (como si éste necesitara más revolturas) y al parecer, su credibilidad se sustenta en mentes que no requieren de razones muy profundas para establecer su propio entendimiento y su forma de existir.
Ha tenido dos descalabros al buscar la presidencia de la República, con sus consecuentes argumentos basados en el fraude, en donde esgrimió una serie de pruebas que nunca sacó a la luz, para desgracia de su movimiento. Saltó de un partido a otro, se coludió con diferentes figuras de la política nacional, creó un nuevo partido, todo para seguir viviendo del presupuesto.
La fórmula no ha cambiado y mientras el pueblo siga soportando que haya personajes así, él seguirá gozando de los beneficios que da el sistema. La tercera será la vencida ¿para que por fin llegue al poder o que de plano despertemos y dejemos de apoyar a candidatos así? Mejor fundemos cada uno nuestro partido. Aún es tiempo... Salud.
Beto

martes, 10 de febrero de 2015

Aguantadores que ni qué

Los reyes, hasta en los juegos se escudan detrás
del pueblo. Foto: Baer
Cuando las notas de antaño aseguraban que las adecuaciones al presupuesto y otras acciones de carácter político servían sólo para realizar cambios que en nada cambiarían al país, sentía que eso era una forma muy inteligente de hacer política. Por supuesto, a los catorce años no tenía idea alguna de cómo contrastar tales notas y comparar la situación del país.
De aquello lejanos años setenta a la fecha, los problemas no sólo han aumentado, sino que ahora es una moda entre medios que se presuma el tener el mayor número de notas rojas en sus espacios informativos, angustiantes y con todo un sentido de que nunca podremos salir del atolladero; eso sí, con los reclamos propios de una señora de vecindad.
Palabras como crisis, violencia, tortura, explotación, desastre y otras tantas linduras, se han hecho un lenguaje cotidiano en el que participamos sin entender los alcances que con su uso se avecinan. El primer efecto está casi completo, que es la inmunidad por la perdida del asombro. Es tal la información sobre calamidades, que ya no nos extraña.
La indignación que externamos parece más el comentario que nos hizo la vecina chismosa sobre el escándalo que hicieron los del cuatro cuando la mujer descubrió la infidelidad del marido, chisme que terminaría con un salomónico: "se veía venir, ya ves como son los del cuatro". ¿Será esa pachorra la que usaremos cuando se nos caiga el país en pedazos? Se ve venir. Salud.
Beto

martes, 3 de febrero de 2015

En contra pero a favor

Arcadio Ramírez,"Reverte Mexicano"
irapuatense ilustre. Foto: Google
Más de una vez he externado mi oposición a la fiesta brava, pues también como muchos otros, la considero un espectáculo sangriento; sin embargo algo debo aceptar, pues en cuanto a seguimiento, documentación e historia, quienes son aficionados muestran una erudición generalizada y no esperan a que el conocimiento surja sólo de especialistas.
En cualquier disciplina, hay quienes se dedican a conjuntar todos los datos posibles para que, con ellos, se vaya forjando su historial. En un segundo plano, hay quienes son seguidores entusiastas y hasta memorizan los datos por aquellos compilados y después, quienes sólo se dicen seguidores de equipos por las circunstancias que se les puedan ocurrir.
En los toros, esos estratos se diluyen y sólo se pueden distinguir dos sectores si no se es profesional: el aficionado de gradas y el aficionado práctico, sólo se diferencian porque el segundo se atreve y disfruta enfrentar astados. Pero su conocimiento de la fiesta es casi el mismo y aseguraría que en una tertulia ambos podrían discutir cualquier corrida con conocimiento de causa.
Ninguna otra actividad que yo conozca, tiene tales niveles de sapiencia. No con esto quiero dar a entender que me volveré taurófilo (disto mucho de saber distinguir una chicuelina de un natural), simplemente estoy en el entendido de que admiro la capacidad de los pocos o muchos aficionados que han aprendido a defender su fiesta. Salud.
Beto

martes, 27 de enero de 2015

Lo que tú necesitas

Las morenas, me gustan así. Foto: Baer
Su protagonismo no le permitió quedar como segundo, así que tomó sus maletas, sus sentimientos y resentimientos todos y fundo su propio club social; porque los partidos políticos se han convertido en eso, asociaciones exclusivas donde el primer requisito parece ser el tener que obedecer un patrón de comportamiento, aunque sus lineamientos sean incoherentes.
Y este grupo que fundó propone que creamos que trae nuevas formas de hacer las cosas, que tiene otra visión para dirigir el destino del país, que será el partido que necesitamos como nación; el discurso es el mismo, desde el ya extinto Frente Cardenista de Liberación Nacional formado por disidentes del PRI, quizá sólo cambie el orden de las palabras, pero es el mismo.
El paso tortuoso por el PRD, a la sombra de Cuauhtémoc Cárdenas, el gobierno del D. F. y su fallida candidatura a la presidencia de la República tuvo que haberle dado la clave para querer mantenerse viviendo dentro del herario, lo que hasta la fecha le ha dado resultado. EL producto: MORENA en donde la palabra importante es "Regeneración".
Quizá mi concepción de esa palabra esté errónea, pero siempre ha ha parecido algo así como empezar de cero; ¿de verdad? ¿ya se habrá deshecho de todas las mañas que adquirió desde que es político? Porque si no, su concepto central tendría que desaparecer de sus siglas, dejando un nombre no muy halagador, pero sí más cercano a lo que ha venido haciendo: MONA. Salud.
Beto

martes, 20 de enero de 2015

Excelente Pancho

Mis plumas temblaron de emoción.
Foto: Baer
Bien dicen que las enseñanzas vienen en paquetes insospechados; en estas últimas horas he recibido una de las lecciones de humildad más grandes que me hubiera imaginado, algo que pude haber dejado pasar pues no externé aún mi opinión al respecto pero que me salvó de una regada marca ACME, me refiero a lo sucedido en Francia con la revista Charlie Hebdo.
Don Jorge Mario Bergoglio, mejor conocido como Francisco, tuvo el tino de afirmar que un ataque al derecho de creer tiene por consecuencia una respuesta indefinida (traducción mía) lo que podría conllevar a la violencia inclusive. Cualquiera que hubiera dicho estas palabras tendría toda la razón del mundo, pero en la boca de un papa tienen implicaciones intrínsecas muy interesantes.
En primer lugar y aquí es en donde radica la lección a la que hago referencia, el despojarse de la investidura de ser el portador de la religión verdadera tuvo que ser un trabajo mental colosal, permitiendo pensar que otro sistema de creencias tiene el mismo valor que la versión católica, acción que se viene repitiendo, algo tímidamente, desde el gobierno de Karol Jósef Wojtyla.
En segundo, oponerse a la entendible aunque no mesurada indignación de una potencia mundial que, en ocasiones recuerda sus tiempos de imperialismo territorial, sugiriendo que la revista en cuestión fue la primera en arrojar la piedra de ataque, aunque para la visión del mundo occidental, la respuesta haya sido totalmente desproporcionada.
Y tercero, que el derecho a la libre expresión de las ideas que se ha ponderado desde la revolución (coincidencia de coincidencias) francesa, es el mismo que tiene cualquier pueblo de creer en lo que mejor le plazca sin que por ello deba ser blanco de agresiones por las diferencias que puedan tener. Mi humilde visión libre-pensadora se vio sacudida. Salud.
Beto

martes, 13 de enero de 2015

Extra, extra

Otro de los regresos para este año. Foto: Baer
Empeñoso y con ánimos de adolescente, retomo un proyecto que en mis tiempos de recién egresado de la carrera de Comunicación, me redituó algunas satisfacciones, entre ellas, la de poder usarlo como medio didáctico. Ahora es algo así como una compensación por no tener la posibilidad (aún) de publicar Vías. Cuestiones técnicas que están fuera de mi entendimiento.
Inspirada en las gacetillas de mediados del siglo diecinueve, una publicación de esta índole propone una lectura ágil para quienes no tienen tiempo de amargarse con las noticias diarias en papeles que parecen interminables para quienes deben ir a trabajar a un ritmo acelerado. Además, representa una oportunidad de ejercer la opinión de forma libre y sin cortapisas.
La inversión inicial puede que parezca pobre, pero bien visto, representa un inicio sí humilde pero enjundioso, algo que si llegara a tener problemas para aparecer, sería algo fácilmente recuperable en el corto tiempo. Sin olvidar el beneficio adicional de mantener la población neuronal en un estado, si no óptimo, si al menos aceptable.
Opinativo, como debe ser un medio de la postmodernidad, estará abierto a cualquier tipo de comentario o crítica; ahora, en su fase de prueba, tendrá como blanco base, un grupo de profesionales en la educación, quienes, estoy seguro, tendrán para este servidor, el implacable tino de la honestidad. Estaré informando de los avances, por lo pronto, salud.
Beto

martes, 6 de enero de 2015

Zapato vacío

Tampoco hay mucho espacio
para la chancla. Foto: Baer
Así como me dijeron que llegaban, se fueron y no tuve la oportunidad de pedirles todo lo que pensé durante el año; pese a mi reticencia sobre lo que seguimos considerando tradiciones nacionales, mi espera por los reyes de oriente sigue manteniendo la ilusión de cuando era un infante ferviente creyente de los viajes intergalácticos, en el tiempo y toda la ciencia ficción.
Casi como una concursante de belleza, en algún momento imaginé que sería muy digno el pedir que se resolvieran todos los problemas del mundo; suponía que sacarían alguna especie de varita mágica y que les darían su merecido a todos los malvados de este menospreciado mundo. Mi paciencia tuvo que ceder a un escepticismo que se ha venido arraigando con los años.
Ni se ha terminado el crimen ni los malvados se quieren desligar de los puestos populares de poder; imagino que ellos no creen en los magos, por lo que nunca recibieron regalos de su parte y en consecuencia, pensaron que debían conseguir todo lo que desearon a como diera lugar. ¡Vaya que en eso han resultado muy buenos!
Nada más tuvieron que hacerse cuates sin importarles qué podría suceder con los demás. Total, desde que nos convencieron de ser sumisos y aguantadores, surgieron quienes se aprovecharon de la situación y disfrazaron ambiciones personales como luchas sociales. Con esas prácticas, ¿quién demonios se atreve a pensar que Melchor, Gaspar o Baltazar cumpliran con nuestros deseos. Salud.
Beto

martes, 18 de noviembre de 2014

Ya desde ahora

Anticipación ridícula. Foto: Baer
Estoy lejos de asegurar que siga ilusionándome con las fechas navideñas como lo hacía antaño, pero claro que creo que mantienen cierta magia donde los buenos sentimientos afloran -cada vez en menos medida- en la mayoría de los pobladores de estos confines. Confieso que en ocasiones me he transformado en un amargado de la natividad, pero me dura poco.
Para empezar a festejar el nacimiento de Jesús sobran los pretextos y las tiendas de autoservicio principalmente, no han claudicado en aumentar el tiempo en que inician las ventas de artículos que dan ambiente decembrino a nuestras casas; recuerdo que en mis tiempos de niño, éstas iniciaban en la segunda semana del último mes y ahora...
Ni siquiera había pasado la conmemoración del día de muertos, cuando ya estaban los estantes rebosantes de coronas, esferas y arbolitos. Quizá no se han dado cuenta que, posiblemente, ésta manía de ganar el mercado sea la causa de que ya no nos emocionemos con la llegada de la Navidad, que tanta oferta nos sature al grado de sólo desear que se pase lo más pronto posible.
Para colmo, la supuesta variedad no hace que tengamos opciones parta escoger cómo queremos festejar, por el contrario, sólo aumenta la sensación de un ambiente saturado. Será que no he visto demasiada televisión, pero no tardan en mencionar la palabra navidad unas diez o quince veces por hora en cada uno de los canales. Lo malo no es la cantidad sino lo empalagoso. Salud.
Beto

martes, 4 de noviembre de 2014

¿Coludido? No, ejerciendo

Como almohada resulta algo
incómoda. Foto: Baer.
Acúseme padre que he pecado; pocas veces he puesto atención a lo que la mayor parte de los políticos, pues me ha parecido que todo el tiempo utilizan las mismas palabras, en el mismo orden y con las mismas intenciones. ¿Cómo va a cambiar una clase que está acostumbrada a hacer lo que se les pega la gana? Con ese poder, ni yo.
Debido a la naturaleza de mi profesión, debería hacer valer todas las ventajas que ésta me proporciona para haber hecho un análisis concienzudo de cada vez que las promesas de los presuntos servidores públicas han pronunciado, con ello abría tenido ya, un compendio suficientemente amplio y claro para dar explicación del porqué nos está yendo como nos va.
Pero no, no lo hago porque sería una investigación tan cíclica como inútil; si los grandes analistas siguen quejándose en los mismos términos en los que escuchaba desde niño, no creo que yo aportaría mejores argumentos ni mucho menos soluciones que nos liberen de la inseguridad, la pobreza o la falta de oportunidades para crear empresas.
Aunque mi idea de que las interpretaciones a las que hago alusión tienen un problema semántico, sigue en pie. No es cierto que la política esté coludida por la delincuencia organizada, lo cierto es que, la delincuencia organizada está gobernando este país. La última muestra está inmersa en el caso de José Luis Abarca. Sus declaraciones antes de ser foco de atención, tienen el romanticismo propio de quien quiere vernos la cara de... Salud.
Beto

martes, 28 de octubre de 2014

LA vida que merecemos

La vida flota encerrada en burbujas.
Foto: Baer
Llega uno a cierta edad, en la que ya no es posible entender el porqué se hicieron algunas cosas; tonterías de chamacos, dirían algunos; errores de juventud, otros. Lo cierto es que desde que tenemos uso de razón, sabemos lo que está bien y lo que está mal, pero no nos hacemos responsables de las ansias de experimentación que nos invaden en algunas etapas de nuestra vida.
O simplemente no queremos responsabilizarnos ya que tenemos quién lo haga por nosotros, quienes nos protejan de lo que nos ponga en riesgo o quienes solapen nuestras acciones. Al menos alguna vez, en alguna situación todos gozamos de ese privilegio, ya sea por simpatía, por obligación, por lástima o por complicidad.  El pretexto es lo de menos.
Cualquiera que éste sea, debería tener una fecha de caducidad pronta, pues hay quienes han hecho del solapamiento, un estilo de vida, ya sea a nivel personal o institucional. Lo peor del caso es que se da a cualquier nivel y, por muy simple o baja importancia que éste tenga, los compromisos que se producen, parecen ser más fuertes que el acero.
Cualquier favor, bajo esta circunstancia se vuelve obligación. La deuda se hace imperecedera y lo que debió ser un instante anecdótico, se vuelve un grillete de partidismo. Las decisiones ya no tendrán autoría personal sino grupal, a menos que la idea de la cual surgió, sea tan buena que pase a ser botín de alguien con mayor poder.
La juventud se alarga al grado de llevar la idea de formación de contubernios, hasta estructuras de poder que "respetan" formas pero que no aportan fondos. Se crean "pandillas" que arrebatan lo que debería ser bases para la convivencia y las transforman en ejes de coacción. Así, casi sin alternativas visibles, entendemos la razón de que nos gobiernen eternos adolescentes. Salud.
Beto

martes, 21 de octubre de 2014

La corrupción es lo último que muere.

¿Alcanzan a ver algo?
Foto: Baer
La vida del país está pasando rápido y el escenario nacional no tiene el espacio suficiente para las representaciones que quiere hacer cada sector público; todos están ocupados haciendo -dicen- lo que les corresponde para implementar las soluciones a cada uno de los problemas a los que nos hemos sometido como sociedad, sin hacer caso a opiniones divergentres.
Y no hacen caso aunque esas opiniones contengan las soluciones que están buscando. El sistema está envejecido pero se niega a morir, permanece con vigencias inventadas desde laboratorios especializados en crear espejismos, disfrazados de entretenimiento, progreso y paz, pero el uso de espejos es cada vez más insultante para quienes habitamos este territorio.
Y en un acto de magia, la evidencia se convierte en virtualidad; el "pudiera ser" inunda nuestras ya escasas certezas que se rinden ante lo abrumador de la realidad, creando una cortina de escepticismo fabricada de humo. Ahora preferimos meternos en burbujas de irrealidades esperando que todo se componga por obra de la Divina Providencia.
Las desapariciones, los asesinatos, los rezagos económicos, educativos y sociales, la pobreza, se arraigan gracias a un sistema cíclico de autoengaño cuya sofisticación tiene como base un enredado hilo de verdades engañosas, de disimulos, de argumentos intercambiados por albures. El sistema envejece pero no muere, sólo se transforma en un zombie. Salud.
Beto

Como hacer zapatos

Vender libros es como con los zapatos. Foto: BAER vía Meta AI Irapuato, Gto.- 1. E l diseño. Tener una idea y pensar que es viable el plasma...