| Las morenas, me gustan así. Foto: Baer |
Su protagonismo no le permitió quedar como segundo, así que tomó sus maletas, sus sentimientos y resentimientos todos y fundo su propio club social; porque los partidos políticos se han convertido en eso, asociaciones exclusivas donde el primer requisito parece ser el tener que obedecer un patrón de comportamiento, aunque sus lineamientos sean incoherentes.
Y este grupo que fundó propone que creamos que trae nuevas formas de hacer las cosas, que tiene otra visión para dirigir el destino del país, que será el partido que necesitamos como nación; el discurso es el mismo, desde el ya extinto Frente Cardenista de Liberación Nacional formado por disidentes del PRI, quizá sólo cambie el orden de las palabras, pero es el mismo.
El paso tortuoso por el PRD, a la sombra de Cuauhtémoc Cárdenas, el gobierno del D. F. y su fallida candidatura a la presidencia de la República tuvo que haberle dado la clave para querer mantenerse viviendo dentro del herario, lo que hasta la fecha le ha dado resultado. EL producto: MORENA en donde la palabra importante es "Regeneración".
Quizá mi concepción de esa palabra esté errónea, pero siempre ha ha parecido algo así como empezar de cero; ¿de verdad? ¿ya se habrá deshecho de todas las mañas que adquirió desde que es político? Porque si no, su concepto central tendría que desaparecer de sus siglas, dejando un nombre no muy halagador, pero sí más cercano a lo que ha venido haciendo: MONA. Salud.
Beto
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