martes, 24 de junio de 2014

El tío Lolo y sus múltiples versiones

En León tenemos la "Oruga", que también se atasca.
Se necesita ser un verdadero mago para dejar funcionales las cosas con un simple zurcido; malinterpretado o maldifundido, el ajuste al HOYNOCIRCULA dichoso tuvo el mismo éxito de un aumento al kilo de frijoles en el ánimo de mi abuela. Y es que para enmedar las cosas, ninguna dependencia de gobierno goza de la inteligencia suficiente como para dejar satisfecho a nadie.
Que ya no será por antigüedad sino por cantidad de emisiones (como debió decirse desde un principio), pero la aclaración llegó tarde y sin forma. Más pareció un pretexto disfrazado de disculpa. Parecen no darse cuenta de que la cantidad de coches no es la razón principal de que el aire que se respira en el Distrito Federal sea malo y, muy pronto, de alta toxicidad.
Dos factores influyen en la incomodidad de tener un vehículo automotor en tierras del altiplano: uno, la intolerable tendencia al centralismo, tanto de la política nacional como de la economía. ¿A dónde se dirigen las moscas? A donde encuentran material para comer. Si los dirigentes de los destinos del país siguen pensando en que deben mantener un control centralizado, mayor será el caos.
Dos: ¿por qué quejarse de que hay corrupción en los vereficentros? Si la misma es propiciada por las autoridades, pues seguimos creyendo que, con ajustar el funcionamiento de las máquinas, el humo que expelen será menos venenoso. La verdad, siguen contaminando. En lugar de eso, deberíamos apoyar las investigaciones para encontrar formas de energía no-contaminantes. ¡Está fácil! Salud.
Beto

martes, 17 de junio de 2014

Falta de intereses

Los motivos se presentan en un espacio
muy amplio. Foto: Baer
Los motivos son muy variados y dependen de los momentos que estemos viviendo; generalmente me he quejado de que hay gente que no cumple con sus obligaciones en tiempo y forma (algunas veces me quejo de mí también); los pretextos afloran a la más mínima provocación, que si el clima, que si los niños, que si la renta, que si no sé cuántas cosas, el caso es desmarcarse de la responsabilidad.
Pero alguien motivado es otra cosa; no hay obstáculos ni problemas que valgan, los caminos aparecen como por arte de magia y las soluciones son cosa de meditarse por un momento. Las grandes ideas han surgido por gente que encuentra un motivo por el cual vivir, integrarse a un esquema y compartir lo encontrado coo si fuera el mismísimo oxigeno que nos mantiene en este mundo.
Si eso es lo que nos mueve, entonces ¿por qué no todos somos capaces de encontrar un motivo para ser productivos? Es posible que estemos todavía en una etapa de misterios mágicos o de suertes echadas por una húngara que esté de paso por pueblos ignorantes, dejando boquiabiertos a los aborígenes con sus vestidos ampones y sus paliacates multicolores.
Lo malo entonces es que no somos capaces de decidir qué es lo que nos dará un aliciente para aventurarnos a realizar algo que nos llene como seres humanos y lo peor de todo, es que esperamos que llegue alguien que nos indique qué es lo mejor por lo que podemos optar. ¿No sería más productivo mirar hacia nuestro interior y conocernos un poco? Suena terrorífico ¿no? Salud.
Beto

martes, 10 de junio de 2014

Mil horas de fútbol

Con ganas de ir a echarles porras.
Antes de que las invasión balompédica sea total, siento la necesidad de tener un escape que me recuerde que no todo es un estadio con veintidós en el rectángulo verde, setenta mil en las tribunas y millones delante de un televisor. Eso sin contar con otros tantos pegados a dispositivos móviles con lo que este próximo mundial será el primero en ser transmitido por pantallas de diferentes tamaños.
No diré que voy a ser ajeno a la justa mundialista, seguramente buscaré la manera que seguir al equipo nacional, pero creo que necesitaré momentos de solaz alejado de todo lo que huela a vinil, pasto y sudor. Sin embargo, al parecer hasta los canales culturales y los dedicados a la investigación científica tendrán sus momentos de culto al "juego del hombre", como lo bautizara Ángel Fernández. El pretexto es lo de menos, estar de moda se impone para no quedarse fuera del patrocinio ni del favor del público -para poder venderles más cosas poco útiles- que estará atento a todo lo que suceda en Brasil.
Quizá mi búsqueda obedezca más a evitar a toda costa caer en el espejismo de que la oncena mexicana tendrá una participación histórica donde cumpla con todos los deseos reprimidos en años de expectativas nunca cumplidas, máxime cuando los augurios empiezan a parecerse al ya lejano papel hecho por la selección de 1978 en Argentina. Veo frustración en mi futuro cercano. Salud.
Beto

martes, 3 de junio de 2014

¿Qué pasó Pancho?

Una gran responsabilidad que muchos
postergamos.
Con lo último acontecido no pareciera importante, sin embargo, como son las palabras de un alto dignatario, no se deben dejar pasar. Su propia investidura lo hace blanco de algunas miradas suspicaces al momento de proferir opiniones acerca del modo de vida de sus cada vez menos feligreses, excepto por supuesto, en América Latina.
Así como la religión, he pensado que el tener o no hijos, es una decisión personal en la que deben intervenir no más de dos puesto que, aunque los bebés tienen dotes de sobra para dar felicidad a todos quienes los rodean, no son éstos los que los vana a mantener. Y es precisamente la manutención el argumento principal del cual nació la planificación familiar.
El mundo no se está volviendo un lugar más tranquilo ni más atractivo para vivir para las mayorías y el pensar en traer más seres humanos (quienes nos hemos vuelto una plaga), representa el agudizar en gran medida las condiciones de pobreza, no sólo material, sino mental y espiritual de cada individuo y, por ende, de cada población.
Entonces por mucho que sepa, alguien que se supone no tiene la experiencia de haber sido padre, no puede tener la autoridad moral para decir que es casi un pecado el que algunos opten por tener mascotas en lugar de hijos, máxime cuando no sabemos a ciencia cierta, el motivo que impulso a esas personas a tomar tal decisión. Al borde de la hoguera, salud.
Beto

martes, 20 de mayo de 2014

Yo no, pero ¿qué tal tú?

Perderse por las intrincadas veredas de la creatividad
Nada más veo la palabra concurso y me cosquillean las yemas de los dedos por querer participar; hace algunos años tuve la suerte de ser parte de una idea muy buena, al menos lo fue para que yo siguiera escribiendo; un concurso de cuento corto organizado por la Universidad Iberoamericana y como dije, me atreví a inscribir nueve de mis creaciones.
Por supuesto no resulté entre los ganadores, porque si así hubiera sido, mis diez lectores no se la hubieran acabado con mis delirios de grandeza. Pero como mencioné, esto me llevó a crear espacios cibernéticos que he venido explotando para mi beneplácito personal y el tormento de quienes me hacen el favor de leerlos, religiosamente me dicen algunos y eventualmente cuando pueden, los otros.
Acabo de enterarme de un concurso de blogs abierto por Google México donde pretenden incrementar el flujo y la producción en habla hispana ¡y yo tengo cinco de ellos! Nada más que, curiosamente, ninguno (creo) responde a los requisitos de las categorías que publicaron. No estoy pecando de falsa modestia, soy coherente si digo que mis pretensiones van por ese camino, pero aún no logro la meta.
Publico hoy estas líneas porque, aunque no sea un concurso al que yo pueda acceder, debe haber quien sí cumpla con los requisitos y ellos, tengan por seguro, tienen todo mi apoyo y les estaré echando porras. Mientras tanto, con el pequeño periodista que aún conservo, trataré de darle seguimiento a lo que vaya aconteciendo en la contienda. Suerte para quien se anime. Salud.
Beto

martes, 13 de mayo de 2014

No me hallo

Adquirir esta casita, ¡Está fácil!
Como los reyes de las explicaciones de lo inverosímil que somos, no podemos dejar de lado los intentos de justificación de las situaciones en las que nos metemos, por meter la pata. Ya de sí, la racionalización es un intento burdo de explicar a ultranza cualquier evento, pero tratar de entender las divisiones sociales como las ve el gobierno de la República, es obra de titanes.
No me meteré a tratar de explicar las posibles razones por las que ahora existen para nuestros ilustres gobernantes, seis clases sociales y sólo me haré cuestionamientos sobre las dos establecidas en los extremos; las clases a las que hacen referencia son: Clases Alta-Alta y Alta-Baja; Media-Alta y Media-Baja; Baja-Alta y Baja-Baja.
El problema no está en haberlas bautizado, sino en no tener una referencia clara que las sustente, puesto que suponen que alguien que está gozando de la Clase Alta-Alta, es quien ha tenido una fortuna de años (me imagino que hacen alusión a lo que antaño llamaban abolengo), que tienen estabilidad y que mantienen negocios a muy altos niveles con todos los riesgos que ello conlleva.
Mientras quienes tienen el orgullo de haber nacido en la parte más humilde, alejados del bullicio y de la falsa sociedad, como diría José Alfredo, como los comerciantes informales (sí, de esos que se pueden embolsar de ochocientos a mil pesos por día), se supone que pertenecen a la Baja-Baja; visto así no encuentro la lógica, pues hay gente de estos que gana mucho más que yo, que me creo de la media. Para puras vergüenzas, salud.
Beto.

martes, 29 de abril de 2014

Optimista y qué.

Cualquier lugar es bueno para
disfrutar de la vida.
Puede parecer que, a quienes nos hace felices sentir el viento en el rostro, no nos importa más que la parte lúdica de la vida, sin embargo, deben los demás tomar en cuenta que somos quienes menos andamos tratando de convencer a la gente que se tome la existencia de forma más llevadera y sin que tengan que cargar a cuestas al planeta.
La razón de tan irresponsable afirmación, es porque nosotros nos dedicamos a disfrutar del mundo en lugar de abrumar y perder el tiempo aconsejando a los demás a hacerlo; aprendemos sin pontificar sobre los beneficios del aprendizaje; criticamos cuando hay algo que lo merezca pero sin poses de eruditos; en una palabra: vivimos, sin tener que pregonarlo.
Lo mejor de todo es que no necesitamos formar clubes sociales ni emitir membresías; somos incluyentes por convicción y y siempre buscamos el lado bueno de las cosas; nuestros enojos son efímeros aunque seamos unos inconformes sociales. Para nosotros todos son optimistas, alegres, inteligentes y propositivos, hasta que se les demuestre lo contrario.
¿Hedonistas? Sí, pero no necesitamos baterías, ni recargas, ni mucho menos roamming para funcionar en cualquier parte. No requerimos ser modestos, pero tampoco hacemos ostentaciones innecesarias y los rechazos, los tomamos como algo eventual, total, cada quien es responsable de sus corajes. En otros términos, nos gusta la vida con queso, pan y vino. Salud.
Beto.

martes, 22 de abril de 2014

Nacemos o nos hacemos

Métodos personales de cobro.
Foto: Baer
Estoy convencido de que la vida es una eterna deudora y que quienes nos pasamos de la raya al cobrarle, somos nosotros; nacemos sin propiedad alguna pues, incluso según las iglesias, la vida misma es prestada y debemos empezar desde el primer día a "luchar" por sobrevivir, todo en la medida de la familia en la que nos toque arribar al mundo.
Si acaso tenemos la suerte de contar con padres que van a ocuparse en proveerte de lo necesario para tu pleno desarrollo, entonces no tendrás más que ocuparte de pedir de buena manera, siendo lo más honesto posible, midiéndote en las cantidades u en las cualidades, siendo oportuno y comprometiéndote a que aprovecharás de la mejor manera lo obtenido.
Quienes no contaron con un panorama semejante al que intento retratar líneas arriba, tendrán mil y un razones (o pretextos) para tomar caminos que no concuerdan con las expectativas de una sociedad sana; aquí pueden asirse a las interpretaciones de los pioneros de la sociología y discernir si el hombre es bueno o malo por naturaleza o es un producto neto de su tiempo.
Yo soy de los que piensan que las mañas se van adquiriendo con el tiempo primordialmente, sin embargo, predisposiciones debe haber -también forjadas al calor de las batallas cotidianas- para que los individuos hagan que las sociedades no conserven un estilo de vida justo para todos sus miembros. Riqueza o no, sólo necesitamos un pretexto para intentar pasar una factura que la vida no tarda en endosarnos. Salud.
Beto.

Como hacer zapatos

Vender libros es como con los zapatos. Foto: BAER vía Meta AI Irapuato, Gto.- 1. E l diseño. Tener una idea y pensar que es viable el plasma...