![]() |
| La foto no es sólo una imagen, es el recuerdo de que estuvimos. Foto: BAER vía Meta AI |
1. Decidir qué guardar. Si fuera posible enumerar cada aspecto de nuestra vida donde uno sería el más importante y la secuencia nos indicaría los que la van perdiendo, ¿qué pondríamos en los primeros diez lugares? ¿Dividiríamos los temas en comedias y tragedias? ¿En laborales y lúdicas? Posiblemente decidiríamos darle prioridad a lo que nos impresionó más; Llevamos cincuenta y tres años recordando una tragedia que nos marcó definitivamente, mucho más que el evento semejante del setenta y seis, posiblemente por la cantidad de personas afectadas y las circunstancias de cada uno pues del primero se rumoraba que, por proteger unos sembradíos (posiblemente de drogas), se desviaron las aguas de las tres presas existentes en ese año; del segundo, no hubo tanta información al respecto.
2. Los formatos útiles. Todo lo creado hasta la fecha sirve, salvo aquello que ha dejado de producirse, pero cintas como los cassettes, el VHS o los dispositivos actuales como discos duros y memorias USB, se mantienen como buenas opciones para guardar datos de todo tipo sin haber problema en el corto plazo por que vayan a desaparecer, ahí está el caso de los discos de vinil para los que han vuelto a venderse tornamesas, incluso con motivos antiguos; el caso es que vamos a usar los formatos que nos resulten pertinentes, es decir, sería absurdo conservar cartuchos V8 cuando sabemos que ya no se producen las aparatos para ellos, sin embargo, conservar cassettes o CDs es entendible porque seguramente algunos tendremos esos reproductores en casa.
3. Temas adecuados. Cuando elegimos qué contenidos guardar, también tomamos en cuenta la durabilidad del recipiente que lo contendrá o si es al revés, los datos que meteremos a un formato cuya duración será amplia, deberán ser muy importantes; en estos días, las memorias USB tomaron relevancia dado que vinieron a suplir a discos compactos y cintas magnéticas con una mayor dosis de capacidad y portabilidad y dado que ahora casi todo puede ser convertido a datos, sólo debemos elegir qué capacidad queremos comprar. Los antiguos reproductores están haciéndose a un lado debido al uso de esas memorias, sólo hay que saber si los controles de sus reproductores son sencillos de manipular, pero como en todo, eso es cuestión de acostumbrarse.
4. Seguimos siendo. Los humanos cambiamos de fisonomía y comportamiento, quizá por ello nuestra necesidad de tener memoria sobre lo que hicimos y a dónde fuimos, para saber que mantenemos algo a lo que podamos llamar esencia; con una foto reconocemos nuestros rasgos faciales, con una grabadora de audio registramos nuestras modulaciones, con el video constatamos que mantenemos nuestros movimientos... a otro ritmo, pero lo mantenemos. Registramos para comprobar que estuvimos, que tocamos, que escuchamos, que probamos, que fuimos y seremos, puesto que a pesar de lo que dejamos, mantenemos mucha parte de nuestras cosas y las personas que ayudaron a conformar lo que somos y a mantenerlo así, hasta que hayamos partido sin importar quién se lo quedó. Salud.
Beto

No hay comentarios:
Publicar un comentario