martes, 2 de septiembre de 2025

Paramnesia

Lo malo está en que la tecnología
también se extravía. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Término nuevo. Al menos lo es en mi mente ya que, cuando aprendí su contraparte en francés, supuse que era uno de esos términos que adoptamos sin que haya una traducción, además, debemos aceptar que hay algo en los extranjerismos que nos hace sentir que de verdad sabemos mucho, aunque sea en detrimento de nuestro idioma; en mi caso, me da mucho gusto haberme topado con la palabra «paramnesia», porque me crea el mismo efecto nada más que al revés, ahora podré mencionarla y a quien no sepa de qué se trata, le explicaré que es el equivalente de «deja vú», claro está, también debo tener presente la definición, puesto que nadie fuera de la psicología tiene la obligación académica de saberla, sin embargo, sí sería mía por mi presunción de corregirla o afirmarla.

2. No cualquier recuerdo. No es necesario hacer referencia a «La interpretación de los sueños» para sentir que ya hemos vivido algo, esa sensación la presentamos debido a más de un factor que inciden en nuestra memoria que, por fortuna, mayormente son agradables; rara vez si no es que nunca, he escuchado que alguien se refiera a un evento desastroso como algo que ya le hubiera pasado, mucho menos que se refiera a él como un evento digno de sorpresa o siquiera de mención en el momento. Algo digno de traer al presente por medio de una paramnesia deberá componerse de eventos significativos y evocadores, para invertir el tiempo en tratar de describirlo pues, sin que necesariamente haya ocurrido en ese preciso lugar, debe ser el indicativo de que una parte de ello es de nuestro agrado.

3. ¿Premonición? Para nada. Si la paramnesia no es necesariamente haber estado (astralmente) en un lugar con antelación, mucho menos es una premonición; lo más cercano a las dos sería nuestra capacidad de asociar datos para conformar escenarios mentales semejantes y ubicarlos en el tiempo que vivimos; así, una casa que visitamos de niños cuya arquitectura pertenece a las edificadas en las décadas de los cuarenta o cincuenta, pudo dejarnos una impresión grande por los ambientes producidos por cómo reflejaba la luz al atardecer y si ese ambiente llegara a repetirse en otro lado sin que recordáramos a detalle las distribuciones, las dimensiones o los colores, nuestro cerebro sólo traerá al presente la sensación de estar en ese lugar semejante y el ánimo con el que lo guardamos.

4. Registro mental. Los recuerdos de base apoyan todo eso que nos definen como seres inacabados, los sueños podrían ser la búsqueda inconsciente de eso que nos hace falta, por tanto, la paramnesia sería algo así como la proyección de lo que queremos ser o donde queremos estar; lo cierto es que con el acervo acumulado en nuestras cabecitas a lo largo de los años, es muy probable que podamos mezclar imágenes que nos trasladen a diversos espacios con la sensación de haber estado allí en varias ocasiones. La memoria en sí se ha devaluado un poco debido a que hay rubros de la vida cotidiana que hemos reservado a la tecnología, como los números telefónicos, direcciones, horarios, hasta escritos cortos que sirven de recordatorio para tareas o apuntes de historias; esta tendencia nos obliga a buscarle a nuestras neuronas otro tipo de actividades. Salud.

Beto

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