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| Quizá encontremos a la nueva Sor Juana. Foto: BAER |
Tan mexicanas son también las producidas por personas poco conocidas que escriben para un número reducido de lectores tomándose la libertad de observar e interpretar su entorno para hacer eco del sentir de su población. Podemos encontrarlos en los diferentes medios locales de cada ciudad, principalmente los diarios, por desgracia éstos se han transformado en vehículos del amarillismo y la nota roja, sin dar mucha oportunidad a sus escritores de explorar otras áreas, además de que las agencias de noticias tienen acaparado un buen porcentaje de sus espacios, por lo que es más factible ubicar a columnistas o editorialistas del centro del país, que a los propios; es un panorama injusto que se replica por todos lados aunque los medios de información se hayan democratizado con la red.
Porque es cierto, ahora todos tenemos la oportunidad de tener un canal de televisión o uno de radio o un periodiquito, pero la centralización es una práctica muy arraigada; aquellos que gozan de la aceptación de más de un millar de seguidores son los mismos que, desde los canales tradicionales de televisión han aprovechado su fama para llamar la atención, lo cual también centraliza la misma en la capital de la República, claro está, con excepciones muy buenas que migraron de la red a las televisoras. Los más profesionales siguieron los esquemas impuestos por las grandes cadenas y producen con los guiones escritos por especialistas pagados, lo que hace más creíbles sus historias, lo cual no significa que sean verdad, sólo que literariamente son suficientemente coherentes para ponerles atención.
Nuestra cultura, nuestras tradiciones, se prestan mucho para crear historias y están a la espera de quien desea sacarlas a la luz y pasen a formar parte de eso que nos es significativo, encontrarlas es el verdadero reto en un tiempo en el que prevalecen otras prioridades menos importantes pero más urgentes. Desde cronistas hasta novelistas, habrá que descubrir sus paraderos y entonces convencerlos de que aporten su punto de vista sobre lo que ha sido su estancia en este mundo, qué les ha significado la complejidad de su grupo social y a quiénes creen que debe hacerles partícipes de eso que quieren contar, tarea noble que desde hace algún tiempo, varios entusiastas del pasado han realizado con un éxito respetable. Salud.
Beto

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