martes, 4 de agosto de 2020

El último romántico

La poesía está en los ojos del poeta. Foto: BAER
N
o, no se trata de mí, aunque podría tener motivos para tal regresión al siglo diecinueve, como el continuo abandono de mis objetos amorosos, posiblemente la única coincidencia porque del talento y el sentido poético... El título lo ostenta Gustavo Adolfo Bécquer, sevillano nacido en 1836, de nombre kilométrico como se usaba entonces y perteneciente a una familia de artistas. Sin embargo, no es su biografía lo que llamó mi atención, sino su concepción de la poesía la cual está perfectamente perfilada en su rima IV publicada en 1870:
Mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera ¡habrá poesía!
Este pequeño fragmento resume la perspectiva de Bécquer con respecto del espíritu poético, pues en otras palabras e imágenes, las demás estrofas siguen el mismo tenor y el motivo de traerlo a colación este día, tiene que ver con lo que yo llamaría una enajenación del sentimiento.
Nada que no hayamos hecho como humanidad en cada etapa de nuestra historia; primero creamos una idea, dejamos que crezca, la dejamos libre para terminar venerándola. Lo anterior lo aplicamos independientemente de la disciplina que se trate, sin tomar en cuenta que sólo es una herramienta mental que nos ayuda a ordenar nuestros pensamientos. Incluso, algunas reflejan un egocentrismo que, como especie, no ha hecho más que diferenciarnos en razas o en ubicaciones geográficas como los regionalismos o la idea de que el tiempo es universal.
Sin querer decir que Bécquer estaba equivocado, pues la carga poética de sus afirmaciones en su rima IV debe observarse desde su propio universo, es necesario advertir que la literalidad en sus versos no tiene cabida; pensar que la poesía existe sin el poeta sería tanto como afirmar que la medicina existiría sin los médicos o las escuelas sin los maestros y alumnos. Las ideas las creamos los humanos para entender el entorno no para esclavizarnos. La poesía no es un ente que flote en el ambiente, es la facultad que tenemos todos para vestir de belleza al mundo. Salud.
Beto
Para un análisis detallado:
LSV (2012) lenguasanchi.blogspot.com, octubre 22.
Poemario (2014), https://poemario.org/rima-3.
www. cervamntesvirtual.com/Cronología

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