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| “¿A propósito, ¿usted estudia, señorita?” Foto: BAER |
“Le agradezco la cortesía, joven, pero sería más sencillo que el caballero fuera quien viniera a nuestra mesa si quiere hablar con nosotras”. La aceptación implícita a la condición sorprendió a Estévan que suponía, tendría mayor resistencia, aunque en el fondo, representaba una gran palmada a su ego. “Sólo una cosa muchachos, si veo que es ‘demasiado fácil’ el asunto, marcan de inmediato a mi teléfono”. Como todas, la señal para ello ya estaba convenida en lo que llamaban su “manual de procedimientos”. Se levantó en pleno control de sus movimientos, cada paso lo había calculado para que tuviera un efecto específico, por supuesto, dirigido a la joven.
Antes de que el hombre pudiera decir cualquier cosa, Ruth le extendió la mano con el dorso apuntando hacia su rostro; sin dejar de sonreír, la tomó por los dedos y la besó cortésmente. Lina repitió el gesto y la escena volvió a iniciarse; después de los formalismos para intercambiar nombres, Estévan tomó asiento entre las dos mujeres, tratando de quedar de frente a la mesa donde habían quedado sus guardias. Algunas trivialidades salieron a flote como la estadía de madre e hija en la ciudad, sus respectivas aficiones, el tamaño de sus negocios y hasta las decisiones que mantendrían soltero al hombre que, inexplicablemente, les profesaba tal confianza.
“Así que es usted un hombre de negocios”, dijo Ruth tomando nuevamente la iniciativa, “así es señora, me hago cargo de unas empresas que han sido de mi familia por algunas décadas”; algo en el gesto de la mujer hizo que rectificara un poco sobre su afirmación, “bueno, también me doy algunos momentos para distraerme”. “Como todos, véanos a nosotras, si no fuera por el ejército de contadores, abogados y administradores, no podríamos estar aquí, tratando de consolarnos”. “¿ Le dolió mucho la muerte de su marido?” “Imagínese, llevaba un buen tiempo a su lado; ahora me toca enseñar a esta niña a vivir sin su padre”. “A propósito, ¿usted estudia señorita?”. Continuará. Salud.
Beto

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