martes, 1 de noviembre de 2016

Baño ovino

Tiempos de violencia, sólo una defensa.
Foto: Baer
Puede ser que en el siglo XVII nada tuviera el valor suficiente como para que un individuo con poder pudiera ejercer el derecho de pernada; puede ser también que esto haya detonado el encono comunal y por ello, se haya pensado en tomar la justicia por propia mano. Y en el colmo de nuestro avance como seres racionales, que como contraparte, el resultado hayan sido las leyes actuales.
Lope de Vega debe haber sido un pitoniso de ésos que ya no hay y que su obra se convirtiera en referente inmediato del descontento social, de la protesta generalizada y de la revancha en contra de la injusticia (ésta sí, tomada en manos acostumbradas a la impunidad). Los tiempos se están repitiendo y la insensibilidad avanza a grandes pasos.
Ayer fueron encontrados cuatro cuerpos en la carretera México-Toluca, cuya identificación arrojó que se trataba de personas dedicadas al robo. Hoy se informa que fueron ultimados por un pasajero de un autobús de servicio foráneo que, según indagaciones, no se ha podido identificar ya que los testigos interrogados no pudieron observarlo bien.
Como era de esperarse, los informes de la autoridad (no sé si las indagatorias) han mostrado una torpeza casi legendaria, pues no se aclara si el presunto "justiciero" bajó de la unidad inmediatamente o no, si no fue así, quiénes le ayudaron a bajar los cuerpos, cuánto tiempo pasó de los hechos a que llegaran a la central de autobuses. En fin, cosas básicas.
No digo que la acción haya sido plausible, pero cuando la desesperación llega a niveles sociales, no queda otra que tomar la defensa de la propia integridad. Fríamente se puede pensar "qué bueno" y creo que no debería juzgarse a quien haya ultimado a esos tres hombres y una mujer y si hubiera ido yo en ese camión, instaría a declarar a una voz "los mató Fuenteovejuna, señor". Salud.
Beto

martes, 6 de septiembre de 2016

Clandestinidad para sobrevivir

Alimentar cuerpo y espíritu no está contemplado
en ningún presupuesto oficial. Foto: Baer
En la búsqueda de la sobrevivencia y la persecución consuetudinaria de la chuleta, la imaginación empieza a trabajar como si nunca lo hubiese hecho; la necesidad es una madrastra imperiosa y dominante, no da tiempo a respirar y menos cuando hay gente dependiente de uno. Lo bueno es que no es mi situación, pero ¡ah! cómo aparecen cosas que me hacen falta.
En esa misma lucha estamos todos quienes aún no tenemos resuelta la vida y que, seguramente, nos sabemos incapaces de poner atención a lo que sucede en las altas esferas gubernamentales y económicas del país ya que, como lo he afirmado antes, lo urgente no da tregua a lo importante. Y lo primero en esta vida es asegurar la papa.
Pero la situación en la que hemos caído históricamente, nos impide ser leales con las instituciones; la clandestinidad es la mejor arma para no dejar ir el poco ingreso que va surgiendo cada día en las clases necesitadas, ésas en la que vamos cayendo los clasemedieros que nos descuidamos un poco y que de pronto, por un error o situación no calculada, nos vemos engrosándolas.
Con perdón de los profesionales de la economía, pero creo que manejar un país, sigue siendo semejante a manejar una casa. Si se tienen los recursos, a gastar, si no, pues no. Pero la razón de no tenerlos supera la capacidad del ciudadano común de crear sus propios recursos: el dinero recaudado de impuestos va perdiéndose en un camino escabroso.
La solución es acabar con la corrupción desde nuestro interior, desde nuestra forma de ver la vida en este país. Quizá no sea sencillo, pero sí simple. Si tan sólo nos permitieran a todos tener seguridad para mantener un negocio, sin las complicaciones impuestas desde una administración burocratizada a lo bestia, hasta los servidores públicos podrían tener ganancias lícitas. Sigo soñando. Salud.
Beto

martes, 12 de abril de 2016

Apretaditos

Muchos y con un problema acorde a su tamaño.
Foto: Baer
Algunas veces, cuantificar un problema no nos pone en camino de la solución; sacar de la circulación a los vehículos que parecen excedentes para así evitar la contaminación, no es más que un paliativo para un problema de fondo que es el uso de hidrocarburos en las prácticas automovilísticas. La hora de implementar fuentes alternativas de energía ya nos rebasó.
Por supuesto que en ciudades que han tenido un crecimiento desmesurado, los problemas se multiplican exponencialmente, principalmente los que se refieren a la distribución de satisfactores primarios como el agua y, más que una necesidad creada por una situación geográfica, se trata de un problema de orden político-económico.
Yo creo que hay muy pocos habitantes de la ciudad de México que no se quejen de las condiciones en las que se vive allí, que la mayoría desearía regresar a los tiempos en que se podían apreciar los días limpios y los servicios no escaseaban más que en las zonas marginadas y asentamientos irregulares, por haber solapado la manipulación de los sectores más pobres.
¡Pero a que no se salen! Siguen creyendo que todo debe centralizarse para (imagino) mantener un control total de lo que producen, comercializan, distribuyen y consumen, cuando en realidad no tienen tiempo ni de cuidarse a sí mismos pues los espacios cada día les pertenecen menos y deben invertir la mayor parte de su vida enlatados en un automóvil.
Siguen un espejismo donde todo lo tienen y en donde nada les queda a la mano. Son muchos los automóviles que circulan diariamente por las calles de la capital de la República, sí, pero no hay capitalino que, por la idea estúpida de sentirse cosmopolita -quizá- retome la responsabilidad de su existencia y se salga de semejante manicomio. Síganle hasta reventar. Salud.
Beto

martes, 29 de marzo de 2016

A toro pasado

En todos lados aprendemos
códigos de comportamiento.
Foto: Baer
Ya veo lejano el año de 1996 cuando escuché varias notas, leí varios artículos y fui testigo de varios eventos en los que la sexualidad era el motivo central de las discusiones en la mayor parte de los medios. Moda o no, todo me servía para darle cuerpo al escrito que se convertiría al año siguiente en mi tesis de licenciatura.
Pero este espacio no está dedicado al tema, sino que en una de esas revisiones que llevaba a cabo, escuché a Raúl Orvañanos asegurar que los medios no educaban (algo que también critiqué en su momento) sin exponer los argumentos para defender tal afirmación. Y quizá no sea su obligación saber que al menos existen tres tipos globales de educación para su estudio.
Fuera de la discusión de que en la casa se educa y en la escuela se instruye, sabemos que el universo educativo lo recibimos y explotamos en cualquiera de los ámbitos en los que nos desarrollemos, por lo tanto, tenemos a nuestra disposición los conceptos de educación formal, educación no formal y educación informal debido al motivo y el origen de cada práctica.
Desde esta perspectiva, los medios sí educan, pues emiten mensajes que van dirigidos a condicionar ciertos comportamientos sociales al igual que lo hacemos en nuestra vida cotidiana cuando convivimos y ponemos límites a nuestras relaciones personales, al mismo tiempo que se nos identifica conforme al tipo de consumo que hacemos de cada medio.
Es decir, no se ve de igual manera -actualmente- a quienes se divierten con un ordenador o un teléfono inteligente que quienes no hacen simplemente con un radio de transistores; calificamos al vapor, para tener una referencia de con quiénes trataremos y esto, perdón por la afirmación, es una forma de educarnos. La educación la mamamos todos los días. Salud.
Beto

martes, 15 de marzo de 2016

Medios manipuladores

Causa de desvelos, ¿por qué Pancho engaña a Catalina?
Foto: Baer
Que para entender los artilugios de los que se valen los medios para mantener a la borregada en paz, nadie como Noam Chomsky; no tengo idea de si las diez estrategias que propone para estudiar la manipulación mediática sean inamovibles o nadie se ha aventado a proponer otros y por eso nos conformamos con ellas.
Es cierto, no son mandamientos ni motivo de veneración, pero en todos estos años siguen sirviendo para tener un panorama claro sobre la manera en que consumimos los medios por los cuales creemos estar informados, entretenidos y educados. Aunque también es cierto que hay quienes levantan la voz para que despertemos del marasmo en el que nos encontramos.
El primer y elemento de control social que Noam indica es la distracción, práctica en la cual la mayoría debemos ser expertos ya que la mayoría de los que nos mantenemos vivos en este tiempo, nacimos con los conocimientos y adelantos tecnológicos suficientes como para sentirnos dignos hijos del siglo XX y padres del XXI.
Filósofo y al parecer pitoniso, Chomsky previó con este concepto de distracción, una sociedad indolente que no se interesaría por los problemas sociales relevantes gracias a la ocupación en que nos encontramos, por ejemplo, tratar de enterarnos de problemas maritales de gente que, por su trabajo, se ha vuelto desechable.
Lo peor del caso es que esa tendencia a interesarnos en lo inútil (como saber cuánto se gastó un actor de telenovelas en el anillo de compromiso para una colega) lo hemos trasladado al consumo de la red, pero con el giro de intentar ser los protagonistas de eventos que sólo a unos cuantos les debe interesar realmente. La red como espejo de la vacuidad televisiva. Salud.
Beto

martes, 8 de marzo de 2016

Mujeres

Cada día se les ve copando todo tipo de puestos.
Foto: Baer
Lo que pidan; ellas saben que nos tienen tomada la medida y podemos hacer como que no nos interesa o que no nos dejamos o que, como los toros de lidia, nos imponemos al castigo. Disponen de los más caros recursos para hacernos claudicar y no importa qué relación llevemos con ellas, su voluntad está por encima de cualquier razonamiento en contra.
Si no podemos, ni siquiera sale un reproche de su boca en el momento en que se proponen poner a prueba nuestra hombría, pero seguramente todas las fallas las guardarán para una ocasión "especial" y no existe mujer que se olvide de ello. Parece que desde que nacen están programadas como vigilantes del desarrollo y adecuación de todo lo que sea masculino.
Y si no existe mujer que se compadezca de nuestras limitaciones, tampoco la hay que no se dé un tiempo para reconfortarnos en el diario caminar por este turbulento mundo. Por eso, nuestra tarea primordial es impresionarlas y lo que inventamos, aunque aseguramos que fuimos inspirados por la humanidad, en realidad tuvo que haber una mujer detrás de todo proyecto.
Representan el 50% de la población del planeta pero con un potencial de iniciativa del 80%; si se decidieran a hacer un frente real con el empuje y la perspectiva neta femenina, no vislumbro un futuro tranquilo para el sexo feo, pues las labores todas, se repartirían de forma equitativa con todo el rigor que éstas implican. El cielo nos ampare. Salud.
Beto

martes, 5 de enero de 2016

Cortar una flor del jardín universal

Ahora sí, va en serio. Foto: Baer
Seguramente estarán pensando en lo que les pedirán a los Reyes Magos, así que no les quitaré demasiado tiempo; lo que es éste que les escribe, parece que lo abandona la tradicional mala suerte y todo se encamina hacia buen puerto en lo que a planes de publicación se refiere. Algo inusual para quien está acostumbrado a que ni las máquinas lo respeten.
Porque no van a dejarme mentir, hay quienes como yo, los sucesos cotidianos nos pegan en las espinillas y nos dejan con un palmo de narices. Por ejemplo, cuando hacemos fila en un banco porque es justo el día en que se te vence un pago y las prisas -nunca faltan- te hacen sufrir porque además ya casi es hora de que cierren las cajas. Poco usual, lo sé, pero se da.
Entonces, justo cuando te toca el turno, algo pasa y la cajera que supuestamente va a atenderte, se retira sin avisar o te atiende pero le llega una entrega más urgente de no sabemos quién o se cae el sistema y, como todo está computarizado, no hay manera de que te reciba el pago. Al parecer, el usar una pluma sobre una hoja de papel es una facultad que se ha ido perdiendo.
Pero en estos días eso se ha ausentado; el plan de publicación de mi primer libro va por la libre y ya hasta lugar y orador (en la persona del licenciado Padilla) los tengo apalabrados. Y si es cierto que, como me dijo una de mis mejores amigas, estoy como niño con carita de emoción, entonces es que los Reyes Magos por fin se acordaron de mí. Salud.
Beto

Escritor, ¿luchador social?

¡En guardia! No podrán contra el filo de mi pluma. Foto: BAER Irapuato, Gto.- 1. O bligaciones intrínsecas. Las trincheras que nos buscamos ...