martes, 2 de junio de 2015

Pienso, luego insisto

Quienes fueron al kinder
entenderán. Foto: Baer
Que conste que no quiero adeptos ni estar convenciendo a nadie de que haga lo que yo pretendo; ayer casi de forma inmediata, tuve la suerte de ser increpado virtualmente por mi posición... déjenme recordar las palabras "retrógrada y sin sentido de querer cambiar al sistema con una acción tan romántica, como estúpida", así más o menos.
Primero que nada, creo que en ningún momento mi pretensión sería cambiar las cosas, sólo manifestar cierta inconformidad, aunque ésta parezca romántica y estúpida. Segundo, estúpidamente o no, sí soy un romántico y creo firmemente que las cosas se pueden cambiar con el simple hecho de imponer la razón, cosa de la cual adolescemos en México.
Otra cosa, aunque se me ocurrió a mí solito, la idea no es original. Ya en ocasión pasada surgió un movimiento de anulación de votos y si alguien tan pensante como la doctora Denisse Dresser piensa que es algo digno de tomarse en cuenta, pues entonces seguiré montado en mi macho y manifestaré abiertamente que anularé mi voto.
Debo aclarar que no estoy votando en contra de ninguna persona en particular, puesto que no me haré responsable de lo que hayan hecho o dejado de hacer en las gestiones a las cuales hayan pertenecido, sino que me opondré a seguir aguantando el sistema de partidos que nos tiene maniatados en cuanto a nuestras decisiones, dentro de esta democracia de juguete.
Si de casualidad alguno que otro hace lo mismo que yo, aunque seguramente no me enteraré porque el voto es secreto (ja), podré decir con toda seguridad que ahí tienen sus mercedes los partidos, varias boletas para que dispongan de ellas como lo crean más adecuado o en su defecto, que las hagan rollito y... ¡qué barbaridad! Salud.
Beto (BdI)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escritor, ¿luchador social?

¡En guardia! No podrán contra el filo de mi pluma. Foto: BAER Irapuato, Gto.- 1. O bligaciones intrínsecas. Las trincheras que nos buscamos ...