martes, 28 de marzo de 2017

Pásele, pásele, atrás hay lugares

Emocionante pero peligroso.
Foto: Baer
Lo malo de vivir en un país que es simplemente funcional, es que podemos fácilmente conformarnos con que se mueva aunque sea semejante a un coche tubular; éstos no son cómodos, no tienen formas sofisticadas, no sirven como algo presumible por su belleza estructural y tanto el aire como el agua, se cuelan por todas partes.
Dentro de un automóvil tubular se corre el riesgo de morirse de un número indefinido de formas, desde romperse el cuello hasta quemado y ninguna de ellas está contemplada en las posibilidades propias, eso sólo le pasa a otros. Un viaje es una experiencia tan excitante como peligrosa, no hay protección suficiente del exterior y el interior, de plano no existe.
Un tubular es un auto incompleto, hecho para transitar en supuestos caminos trazados casi al azar, sin planes definidos y que representan sólo un interminable circuito, porque para usarse en carretera es prohibitivo. Así, no sirve para trasladarse de un lugar a otro, sólo para moverse en interminables vueltas tan repetitivas como estresantes.
Los demás países industrializados, tienen y mantienen en perfectas condiciones de funcionamiento, autos hechos para viajes largos y continuos, con refacciones disponibles, con las comodidades propias de un vehículo que ha probado su eficiencia para realizar su cometido, Terminados hasta en el más mínimo detalle y de los conductores... mejor ni comparamos. Salud
Beto

martes, 21 de marzo de 2017

Todo iba tan bien

Tan apacibles que nos vemos.
Foto: Baer
Esta ciudad aparece poco en cualquier medio, quizá sea porque nunca hay cuestiones jugosas entre actores y cantantes pues no los hay famosos radicando aquí; quizá porque la política de peso no se maneja por estos lares; quizá porque nos hemos convertido en un islote que la mayoría de los paseantes automovilísticos se pasan de largo.
Por ello fue sorprendente que hubiera dos notas en el noticiero de las seis de la mañana en el 94.3 de fm y debo confesar que me sentí con orgullo ajeno al escuchar que una de las referidas notas trataban sobre la plantación de árboles por parte del CINVESTAV, como un experimento para calcular los efectos benéficos de algunas especies y crear conciencia sobre el cuidado del planeta.
Por supuesto que no compitió con toda la gama de violencias que se emiten en el mismo noticiero y, que por inercia de la ahora costumbre, deben cubrir para mantenerse vigentes ante la oferta radiofónica nacional, pero de que fue un airecillo semirosaguadalupano, lo fue. Ya ansío poder ver todas esas hectáreas sembradas, eso si es prudente visitarlas algún día.
También debo decir que no todo fue bueno y que para echar a perder la imagen, estamos bien puestos. La segunda nota dio al traste con lo bueno que sentía pues trató sobre la golpiza que propinaron casi veinte tipos a dos policías, por el simple hecho de que los últimos, trataron de evitar que el grupito se peleara entre sí. Violencia mata planeta, ¿cuándo aprenderemos? Salud.
Beto

martes, 14 de marzo de 2017

Tapando el ojo

¿Terminada la era de la socialité? Fotos: Noticias
Voz e Imagen y Periódico Correo. Baer
Sus razones las tienen bien fincadas desde hace más de quince siglos, razones que los mortales de a pie no podemos entender y, entre más le rascamos, menos claro nos queda; se está volviendo costumbre enterarnos que dentro de los ámbitos del poder, no existen los castigos como tales, sino alguna especie de jalón de orejas y la profiláctica destitución o el cambio de puesto.
Políticos y clero hacen uso de las mismas tretas para esconder lo que les avergüenza sin importar la indignación de quienes son sus sujetos de protección y guía; apuestan a la ya arraigada amnesia social para dejar impunes sus atentados en contra de sus contrarios -o peor, en contra de sus seguidores-, porque para agredir, agarran parejo.
Cambiamos de obispo por camplacencia de los altos jerarcas de la Iglesia católica, se apagó el escándalo y consecuentemente, las víctimas del estupro clerical tendrán que conformarse con el consabido atole dactilar, después de declaraciones atemporales y fechas que quedan ahí como mero pretexto para no tener que hacerse cargo de su proclamada ignorancia.
José de Jesús Martínez Zepeda deja a una diócesis acostumbrada a la frustración, que no chista porque su muy cristiana resigación le impide protestar por lo que es justo, que nunca ha encontrado argumentos ante los abusos del poder. Enrique Díaz Díaz se encontrará, quizá, con la docilidad de una feligresía acuñada por siglos de indolencia diocesana. Salud.
Beto

martes, 7 de marzo de 2017

Feminicidio

Es injustificable, pero deberíamos parar de
crear epítetos ridículos. Foto: Baer
Ya de sí, la palabra me parece discriminatoria en el sentido que le quieran dar, aunque estoy de acuerdo de que hay circunstancias con respecto de las mujeres que aún no resolvemos; en la búsqueda de la igualdad de géneros, nos hemos tropezado con varias expresiones que caen en lo ridículo, tanto en su uso como en su explicación.
Antes de que que feministas y feministos se rasguen las vestiduras, intentaré explicar mi forma de pensar con respecto de lo que no es otra cosa que un "simple" homicidio. Empezaré por la idea de que se mata a seres humanos por el hecho de ser mujeres y me pregunto: ¿por qué tratarlas como alguien aparte? ¿No están tan vivas como los varones? Conste que no usé "hombres".
Se le quita la vida a un ser que ha sido sistemáticamente segregado (y que tiene parte de responsabilidad en ello, pero eso es otro cuento) y cuya intención es ser incluida en la vida productiva y social pero que, en el remedio no encuentra mas que sustitutos "especiales" de conmemoración o festejo y, ahora también, de luto.
Si realmente se les asesina por el hecho de ser mujeres, es decir, por su género, entonces debería existir el concepto de masculinicidio o machicidio, puesto que incluso se da fe de ello en el cine de balazos, a muchos se les ha matado por el hecho de ser o creerse "muy hombres". Curiosidades de una forma de pensamiento que intenta una cosa y termina haciendo otra. Salud.
Beto

Escritor, ¿luchador social?

¡En guardia! No podrán contra el filo de mi pluma. Foto: BAER Irapuato, Gto.- 1. O bligaciones intrínsecas. Las trincheras que nos buscamos ...