martes, 18 de noviembre de 2014

Ya desde ahora

Anticipación ridícula. Foto: Baer
Estoy lejos de asegurar que siga ilusionándome con las fechas navideñas como lo hacía antaño, pero claro que creo que mantienen cierta magia donde los buenos sentimientos afloran -cada vez en menos medida- en la mayoría de los pobladores de estos confines. Confieso que en ocasiones me he transformado en un amargado de la natividad, pero me dura poco.
Para empezar a festejar el nacimiento de Jesús sobran los pretextos y las tiendas de autoservicio principalmente, no han claudicado en aumentar el tiempo en que inician las ventas de artículos que dan ambiente decembrino a nuestras casas; recuerdo que en mis tiempos de niño, éstas iniciaban en la segunda semana del último mes y ahora...
Ni siquiera había pasado la conmemoración del día de muertos, cuando ya estaban los estantes rebosantes de coronas, esferas y arbolitos. Quizá no se han dado cuenta que, posiblemente, ésta manía de ganar el mercado sea la causa de que ya no nos emocionemos con la llegada de la Navidad, que tanta oferta nos sature al grado de sólo desear que se pase lo más pronto posible.
Para colmo, la supuesta variedad no hace que tengamos opciones parta escoger cómo queremos festejar, por el contrario, sólo aumenta la sensación de un ambiente saturado. Será que no he visto demasiada televisión, pero no tardan en mencionar la palabra navidad unas diez o quince veces por hora en cada uno de los canales. Lo malo no es la cantidad sino lo empalagoso. Salud.
Beto

martes, 4 de noviembre de 2014

¿Coludido? No, ejerciendo

Como almohada resulta algo
incómoda. Foto: Baer.
Acúseme padre que he pecado; pocas veces he puesto atención a lo que la mayor parte de los políticos, pues me ha parecido que todo el tiempo utilizan las mismas palabras, en el mismo orden y con las mismas intenciones. ¿Cómo va a cambiar una clase que está acostumbrada a hacer lo que se les pega la gana? Con ese poder, ni yo.
Debido a la naturaleza de mi profesión, debería hacer valer todas las ventajas que ésta me proporciona para haber hecho un análisis concienzudo de cada vez que las promesas de los presuntos servidores públicas han pronunciado, con ello abría tenido ya, un compendio suficientemente amplio y claro para dar explicación del porqué nos está yendo como nos va.
Pero no, no lo hago porque sería una investigación tan cíclica como inútil; si los grandes analistas siguen quejándose en los mismos términos en los que escuchaba desde niño, no creo que yo aportaría mejores argumentos ni mucho menos soluciones que nos liberen de la inseguridad, la pobreza o la falta de oportunidades para crear empresas.
Aunque mi idea de que las interpretaciones a las que hago alusión tienen un problema semántico, sigue en pie. No es cierto que la política esté coludida por la delincuencia organizada, lo cierto es que, la delincuencia organizada está gobernando este país. La última muestra está inmersa en el caso de José Luis Abarca. Sus declaraciones antes de ser foco de atención, tienen el romanticismo propio de quien quiere vernos la cara de... Salud.
Beto

Escritor, ¿luchador social?

¡En guardia! No podrán contra el filo de mi pluma. Foto: BAER Irapuato, Gto.- 1. O bligaciones intrínsecas. Las trincheras que nos buscamos ...